martes, 7 de julio de 2026

Los dueños de la pelota

La actual situación de Argentina no sólo responde a la crisis internacional que se disparó luego de la pandemia, que  generó las guerras internacionales que exponen a los países a la falta de energía impactan en el alza de precios de los productos y la caída del consumo, la producción y el trabajo. 
Amen de los desastres económicos que generan los conflictos armados internacionales, la crisis que vivimos puede atribuirse a la nueva revolución tecno-industrial que impone la Inteligencia Artificial, que como todas las revoluciones tecnológicas han desplazado millones de puestos de trabajo en el mundo y la inevitable recorversión a corto plazo, que las empresas efectúan en los sistemas internos de organización laboral que implican.
Nuestra actual crisis se ve profundamente mas doliente por cuanto a diferencia de los países liberales, Argentina ha contado desde mediados del siglo XX con un sistema de Estado Regulador que produjo el denominado “Estado de Bienestar” que impulsó además de la seguridad, la educación y la Salud Pública, con las comunicaciones, la energía y logística terrestre, aérea, marítima y fluvial en manos del Estado Nacional, lo que posibilitó garantizar los servicios hacia todos los argentinos y a la vez abaratar los costos de los fletes para hacer mas competitivas nuestras exportaciones de los productos argentinos tanto primarios como los elaborados. 

Los recortes a esa lógica sociopolítica comenzaron con la afiliación al FMI por el gobierno de facto de 1955, que endeudó al país y comenzó el mandato de los países centrales en recortar las capacidades de independencia económica de los argentinos, con el recorte a los servicios públicos estatales, como el Plan Larkin que redujo de 47.000 kms de vías a menos de 30.000 kms. 
La desarticulación de los sistemas eléctricos que funcionaban en las grandes ciudades con el sistema tranviario y trolebuses, con el objetivo de imponer un sistema carretero que requería mayor consumo de hidrocarburos y el negocio de los que conocemos como Patria Contratista de las familias adineradas que empezaron a construir carreteras paralelas a los ferrocarriles para transferir la carga ferroviaria al sistema automotor.
Hoy en los países del primer mundo priorizan el sistema ferroviario por ser el de menor gasto de energía no renovable y el de menor impacto ambiental y por si esto fuera poco, comenzaron a implementar el sistema multimodal de forma tal que el camión busca los productos en los centros de producción y en vez de transportalos hasta los puertos o centros de consumo, se los transporta mediante trenes de carga multimodal, de forma tal que trabajan los camiones y los trenes, con el objetivo de evitar el sobreconsumo de hidrocarburos los que permite un excelente  ahorro económico, menor impacto ambiental y por sobre todas las cosas un uso racional del suelo evitando los accidentes carreteros que es una de las mayores causas de mortalidad.

En nuestro país, lamentablemente es al revés de los países centrales. 
Se perpetúa las deudas internacionales con la recurrente y lamentable realidad de no saber donde va ese dinero.
El caso de nuestra industria con la denominada Crisis Ferroviaria se manifestó que se haría una inversión de  millones de U$S, y a mas de dos años de este anuncio en nuestros ferrocarriles hay menos servicios y a la vez con menor velocidad comercial. Las empresas manifiestan falta de presupuesto no sólo para efectuar reparaciones de infraestructura sino para garantizar repuestos al material tractivo y rodante.   
Si a esto le agregamos la precariedad en seguridad laboral, ante el desmantelamiento empresarial en marcha que va de la mano con la falta de presupuesto para la discusión de Paritarias, la Libertad es sólo una palabra para los funcionarios “Adornizados” y  liberados para cometer todo tipo de arbitrariedades.

Es que endeudarse internacionalmente para resolver la crisis es profundizar la crisis y la pobreza, porque las pretensiones de los países que prestan y se consideran en esos juegos los “dueños de pelota”, es regresarnos a la economía primaria del Siglo XXI que genera la falta de producción industrial, empleo y consumo con la destrucción del aparato productivo tecno industrial y nuestro mercado interno.

Está mas que claro que debemos revisar la eficiencia del Estado, pero no dinamitarlo como acontece actualmente, ya que de no contar con un Estado eficiente y presente, el pueblo queda a merced de los actuales  mercaderes que no son como los de antes, que te robaban algunos gramos en la balanza, los actuales dueños del Mercado vienen por el Agua, por el Litio y por la Antártida, es decir por la Argentina toda.

Quienes apoyaron a los falsos profetas de la Libertad hay que recordarles que el Estado no es Malo, ni Bueno.
El Estado sólo es una Herramienta. 
Y siempre depende de quien y cómo la utilice, para que se ponga al servicio de las grandes mayorías nacionales y populares o solo sirva a satisfacer los intereses y al poder de las pequeñas minorías del privilegio.

Los dueños de la pelota

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